martes, 8 de julio de 2014

Me empiezas faltando en la cama.

Que no viene la inspiración, cuando la llamo.
Sólo se acerca si oye tu voz.

Me susurra un "yo sé cómo suenan sus quejas" y me mata por dentro esta maldita soledad que no es más que las ganas que tengo de tu risa.

Me empiezas faltando en la cama, que ya se me hace grande sin tus caderas.
Me acaba faltando hasta el aire que traía tu aroma antes de que te fueras.

Y las canciones que me traen tu nombre me comen el alma, me matan la ilusión, me queman la vida.

Y recuerdo las letras que escribías para que yo las cantara, se alegraran tus ojos y se empañaran mis días.

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