Y, justo cuando empieza a sonar, aprietes el botón de "siguiente" hasta que llega una canción que te gusta y me sonrías para que no me enfade.
Porque sabes que, conmigo, lo tienes todo ganado.
Me gusta cuando me odias porque soy una loca con falta de cafeína, pero me confiesas que no puedes vivir sin mí.
Y cuando me lees poemas de autores a los que les sobra el talento y les tarda la fama.
Si tuviera que quedarme con una imagen, sería la de tus jeans tirados al lado de los míos, mientras tus dedos se entretienen con mi pelo y, fuera, la tormenta nos pide que nos abracemos un rato más.
Pero no lo haré.
No me quedaré sólo con una.
Porque las quiero todas.
Quiero que seas la película de mi vida, con la banda sonora que yo elija y que tu cambies cinco segundos después.
Y que me agarres fuerte la mano cuando hace frío y me quieras mucho.
Mucho y bien.
Como hasta ahora... Pero siempre.