jueves, 30 de marzo de 2017
Ni puta idea.
Todos los elementos.
jueves, 23 de marzo de 2017
Ya no existe la primavera...
viernes, 17 de marzo de 2017
Al fondo de la pista de despegue.
Huele a queroseno y un motor se revoluciona bajo mis pies.
Abro los ojos y miro al fondo de la pista de despegue.
Los colores del atardecer, al otro lado de la ventanilla, parecen fundirse con las luces del suelo.
En menos de dos minutos, Barcelona se hizo tan pequeñita que apenas puedo verla.
Tú, sin embargo, sonríes en mi cabeza.
Cerca y a tamaño real.
No importa si estás en el asiento 17F, en la otra punta de la ciudad o al otro lado del viaje, porque siempre eres tan real como esos sueños que te hacen creer que no te has despertado.
Me recuerdas a los héroes de todas esas historias que me contaban cuando era una niña.
Héroes que nunca perdían batallas, que nunca se rendían.
Si te hubiese conocido cuando hacía castillos con cajas de cartón, te habría prestado mi espada de plástico y habrías ganado todas las guerras que nos hubiéramos inventado para pasar las tardes en el parque.
Y me detendría a nada de llegar a la meta, para esperarte y cruzar la línea de la mano.
La posición es lo de menos, porque seríamos dos y yo habría sido la primera en llegar a tu corazón.
lunes, 13 de marzo de 2017
¿Ahora qué?
sábado, 11 de marzo de 2017
No pudo ser.
martes, 7 de marzo de 2017
No hay más mundo.
Si me dejas, mataré a todos tus monstruos de un único golpe.
Haré desaparecer todos tus miedos.
Cierra los ojos, respira hondo y deja que mis pestañas te acaricien los párpados.
Apoya tu barbilla sobre mi pecho y acompaña mis latidos con los tuyos.
No hay más mundo fuera de este mismo instante.
No hay mañana, ni ayer.
Sólo un ahora que es tan nuestro como las ganas que tengo de ver morir otra tarde entre tus piernas.
Seré como el pájaro que, insistente, golpea la ventana una y otra vez, queriendo entrar en una habitación de hotel para verte dormir.
Confía en mí.
Quiero seguir muriéndome de ternura cuando te enfadas porque he descubierto un grupo nuevo sin ti y tienes que fingir, durante un rato, que no te gusta.
Confía en mí.
Quiero que sientas que, llegues a la hora que llegues, hay alguien esperándote.
Y, aunque digas que tienes mala cara y que los aeropuertos te dejan la piel más blanca de lo normal... Yo sigo encontrando, en tus maneras, todo ese encanto que no se esconde en ningún otro rincón de la tierra.
viernes, 3 de marzo de 2017
"Next station..."
Tenía aires de estrella de rock, un aro en la nariz y un acento nada parecido al mío.
Era, probablemente, poco mayor que yo y pisaba con una seguridad que desestabilizaba a todos los que se enlataban en el Underground en hora punta.
Hablaba un castellano torpe, sonreía mucho y miraba con la misma intensidad con la que besaba.
Sus manos acariciaban con una sensibilidad que no pegaba con su bomber jacket (que parecía de propaganda) y sus botas militares.
El amor nos duró quince minutos de espera, tres trenes perdidos y seis paradas.
El recuerdo lo tendremos un rato más.
"Next station: West Brompton."
miércoles, 1 de marzo de 2017
Derechos de inspiración.
A veces no me mido.
"Se te han enganchado las medias en mis ganas de quitártelas."
Y tus ojos me miran, reclamándome derechos de inspiración.
No tengo muy claro de dónde sale la música que suena siempre que te encuentro, pero me gusta.
Me gusta, como me gusta el dibujo de tus lunares mezclándose con los míos sobre el lienzo de un invierno que llora sus últimas gotas de despedida.
Y el despertar de tu voz, atropellada por la prisa, después de haber materializado mis sueños.
Me has convencido para quedarme un rato más, aunque llegue tarde a la vida.
Se me ha colado tu impaciencia en la piel y, con el fuego de tu mirada, se acaban de fundir todos mis miedos.
Ahora suena "Fly me to the moon" y, esta vez, sí sé de dónde sale.
De las ganas que te tenía.