miércoles, 12 de enero de 2011

Y con poco más que decir...

Después de varios años sin vernos nos encontramos en el sitio más inimaginable y sinceramente, si no hubiese echado una segunda visual probablemente no te hubiese visto.
En estos momentos es cuando agradezco mi espíritu cotilla y mi afán por conocer todo lo que me rodea.
La sensación que sentí en ese momento es indescriptible, simplemente un escalofrío me recorrió de pies a cabeza y apenas conseguía moverme.
Me quedé mirando fijamente tus ojos que años atrás me habían aportado tanto y habían sido mi razón de ser. Al mismo tiempo que sentía un hormigueo en el estómago sentía un intenso temor a que mi mirada no fuese correspondida (que probablemente sería lo que sucediese).
Una vez más y para no variar, me equivocaba, tu mirada se mantenía y tus marrones ojos miraban fijamente a los míos impidiéndome casi respirar.
En ese momento fue cuando me di cuenta que todo lo que había a mi alrededor había desaparecido y sólo quedabas tú, ahí, mirándome y con la misma cara de felicidad con la que lo hacías hace ya mucho tiempo.
Millones de recuerdos se pasaron por mi cabeza en ese intervalo de 10 segundos en el que te aproximabas a mí (en ese momento cuerpo inmóvil en medio del parque).
No hizo falta más que una distancia corta para que todos los músculos de mi cuerpo reaccionaran y se pusiesen de acuerdo para moverse a la vez mientras mis brazos rodeaban tu cuello, mis piernas temblaban, mis labios te besaban con toda la intensidad posible y mi corazón latía como nunca antes lo había hecho.
Sentí en ese beso que todo lo malo que hasta el momento me había ocurrido estaba siendo compensado y que todo el sufrimiento que había pasado había sido el camino que me condujo a mi recompensa.
Fui feliz por un instante y ese instante marcará mi vida para siempre.
Desde ese día no he vuelto a ser la misma porque desde ese día te tengo a mi lado, sé que puedo contar contigo para todo y que me sacarás una sonrisa en el momento más triste.

Me gustaría poder acabar esta historia con un nombre y un "Te quiero" pero lamentablemente el pasado nunca vuelve y esta historia es tan mágica e irreal como el mundo en el que habitan las hadas y los unicornios.

:D

sábado, 8 de enero de 2011

:)

· Quiero decirte algo pero temo tu respuesta...
- Dime!
· Es que no sé si puedo.
- Acaso no confías en mí?
· Sabes que sí!
- Pues entonces no le des más vueltas, dime lo que me tengas que decir.
· Es que necesito estar realmente segura de algo...
- Tú? Si no hay persona más segura que tú!
· Pero hay algo que me hace dudar.
- Qué te hace dudar?
· Tu actitud...
- Entonces no confías en mí...
· No es tu confianza lo que me hace dudar, es tu sentimiento...
- Cúal sentimiento?
· Mejor déjalo...
- Por qué?
· Porque realmente no sabes de lo que te hablo, yo pensé que sí pero tú no me entiendes...
- Explícame!
· Si sintieses lo mismo no haría falta... Déjalo si? No hay problema!
- Seguro?
· Claro...



...






- Espera...
· ?
- Te quiero!
· Pues no lo hagas!
- Por qué?
· Porque no!
- No era eso de lo que me hablabas?
· No, no quiero que seas pesimista!
- No entiendo nada...
· Me quieres?
- Sí, te lo acabo de decir...
· Pues no lo hagas porque me tienes!




:)