martes, 29 de mayo de 2012

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Y de repente un día, sin motivo, aparece una casualidad que, si no viene dispuesta a cambiar tu vida, tiene toda la pinta.

Por suerte o desgracia no podemos dominar el tiempo, no podemos acelerarlo para saber qué pasará, pero podemos disfrutar de su transcurso y esperar, ansiosos, el destino que tenemos preparado.

Vivamos la ilusión del día a día que lo que tenga que ser, será.

"No sé definirlo ni si llega a tiempo".

sábado, 19 de mayo de 2012

¡Felicidades!

Fuerte, sí, quizá sea la palabra que mejor la defina. Al menos es su cualidad más admirable.
Como la roca que aguanta, día tras día, el batir de las olas.

Podría describirla de mil maneras pues es clara, leal, de una fortaleza envidiable, más sensible de lo que parece y más indispensable de lo que cree.

Un anhelo de libertad en cada paso que da, ni un movimiento en falso y, aún con demasiada negatividad, un alma en busca de la felicidad que, sin duda, se merece.

Una vez más, me equivoqué con las primeras impresiones que suelo tener (aunque con más razón que de costumbre) pero me alegro de que el tiempo me demostrase que merecía la pena conocer a la persona que había detrás de una "fachada" con demasiado carácter.

Es la primera vez que me toca escribir algo en esta fecha, pero espero que no sea la última, de hecho, estoy convencida de que no lo será.

Puede que esto se aleje de una felicitación normal, pero yo también me alejo bastante del concepto de "persona corriente" y así, escribiendo, es como me expreso de forma más clara.

¡Felices 24!

martes, 15 de mayo de 2012

Mi Lorelain!

Nunca nadie me dijo que el hecho de que dos personas corran la misma suerte (mala o buena) estrecha los lazos entre ellas.

Aún recuerdo lo que se pasó por mi cabeza la primera vez que me vi obligada a hablarle. No me lo perdonaré nunca.

No me creo que hayan pasado ya casi dos años después de aquel 21 de septiembre.
Los días se sucedieron con una rapidez increíble y, de no ser por el "desgraciado" destino, a estas alturas apenas nos veríamos.

Una vez más, en el día a día, me demuestras que eres incondicional, que compartimos muchas formas de pensar, que me apoyas y que ahí estarás ahora y siempre.
Que, aunque cueste, te mantienes al pie del cañón y, aunque la idea de "suicidio" sea lo que más ronda por nuestras cabezas últimamente, te esfuerzas siempre en robarme una sonrisa.

Te debo, no una, si no muchas y te prometo que haré todo lo que esté en mi mano, siempre, por estar ahí y cantar en voz de Marta Sánchez todos los días si eso te anima.

Espero que algún día puedas perdonarme el primer pensamiento que tuve de ti.
Gracias por enseñarme que, una vez más, me equivocaba prejuzgando a la gente.
La amistad me volvió a dar una lección y, esta vez, me quedó

"Saborear cada segundo, compartirlo y ser feliz".

lunes, 14 de mayo de 2012

Escapar.

Tener en cuenta todos los años que pasaron y tomar, sin miedo a nada, la decisión adecuada.

Querer huír lejos, donde el destino quiera llevarte, sin ataduras, sin importar lo que dejas atrás y con ganas de reinventar tu vida. Ganas de crear un presente distinto para forjar un nuevo futuro.

Saber que echarás de menos a los tuyos, las risas, las confidencias, las largas sobremesas de crítica (siempre destructiva) y todo a lo que estás acostumbrada de estos últimos veinte años.

Aún con todo, sabes que la decisión que acabas de tomar es el único camino que, de verdad, puede acercarte más a la felicidad.
No será una huída completa, no te desvincunlarás de tu vida, simplemente decides alejarte un poco, vivir como un animal salvaje, en libertad, durante una temporada.

Pensar, decidir y, cuando se pueda, actuar.

"Pisa fuerte y se va haciendo un hueco"

lunes, 7 de mayo de 2012

Avanzar en la oscuridad de la noche, a toda velocidad, viendo como la luz de una luna, más llena que nunca, se cuela entre los árboles dibujando sombras extrañas en la carretera.

Música, penumbra, el viento despeinando la melena a medida que entra por la ventanilla y, de repente, libertad.

Pensar, en la soledad del momento, en detener el tiempo para disfrutar de ese pequeño placer.

Sonreír al recordarlo y saber que se repetirá todas las veces que sea necesario y necesites sentir como la libertad te invade.