lunes, 19 de febrero de 2018

La canción más fea del mundo.

Te doy una canción, si me miras siempre como lo hacías aquella noche de frío. 

Una que sea sólo tuya y que probablemente no rime, porque yo soy un desastre si tengo que decir lo que siento y me faltarían palabras para describir tu forma de reírte. 

La canción más fea del mundo, pero la que todos querrían escuchar si supieran encontrarte entre sus letras. 

Y después, cuando ya no me quede ni un acorde por tocar sobre tu cintura, me pidas que no deje de temblar mientras cantas “Time after time”. 

Y que vaya con segundas. 
Y con terceras.
Y con todo lo que tú quieras. 

Porque a mí, a tu lado, no me importa que sea martes trece todos los días... 
Aunque no llegue el catorce de ningún mes. 

Aunque no exista febrero y se alargue el final de mis inviernos hasta mayo. 

domingo, 4 de febrero de 2018

“Loving strangers...”

Si recuerdo la primera vez que nos vimos, todavía me tiemblan las manos.

No había música, ni lluvia. 
Sólo casualidad y un montón de ganas que aparecieron por sorpresa en forma de mariposas. 

“Yo no sé si sabré quererte. Pero sé que me muero por intentarlo.”

Ahora, siempre que brindo mirando a otros ojos, busco que me lleven a donde sólo tú sabías llevarme. 


Y, aunque esta vez sí hay música, en vez de nuestro “Take me home”... Suena “Loving strangers”.