lunes, 30 de abril de 2012

Ca!

Alegre, pequeño, rápido, gracioso, hábil, hablador, cariñoso, adorable.

Un ser encantador que tanto te saca de quicio como te hace adorarlo de una forma que nunca pensaste poder querer.

Siempre risueño, hasta en sus momentos de enfado.
Dejando ver, en sus esporádicos llantos, algunas sombras de su debilidad.
Caprichoso y mimoso por naturaleza. Consentido desde el principio.

Quiere con toda su inocencia y demuestra con todas sus ganas.
Conoce más de lo que parece, cuela sus preguntas de forma indiscreta y mueve los hilos según le convenga.

Muchas ganas de saber, de aprender, de enseñar, de compartir, de querer y de crecer. Muchas ganas de vivir.

"Nadie haría tan especial discutir o hablar"!

viernes, 27 de abril de 2012

Allí estaban.
Sentados en la orilla, admirando el reflejo de la luna en el mar.
Sus dedos entrelazados y restos de arena, juguetones, que se colaban haciendo cosquillas.
Silencio, miradas divertidas y gestos cómplices.

La noche avanzaba y ellos se dejaban llevar. Hablaban, se reían, se miraban, descubrían un poco más el uno del otro.
Se entendían mejor de lo que pensaban y descubrieron que ya era hora de dejar de vivir separados.

La ilusión de los primeros momentos juntos acudía a sus mejillas coloreándolas de una forma exagerada.

No sabían bien por qué, pero su amistad había dado paso a algo más, a algo grande que les hacía sentirse plenos.
Se sentían vivos cuando estaban cerca y creían perder la vida si no se veían.

Cada momento era mágico, cada sensación era diferente y cada beso era como el primero, lleno de amor, ternura y confianza.

"Un amor que nunca se apagará" solía escribir él al final de cada carta. "Nunca" se repetía ella en voz baja cuando las leía.

Y recordando aquella noche con la playa como único testigo de su amor, fueron pasando los años.

"En cada pena, en cada triunfo, estás con tu amor".

sábado, 21 de abril de 2012

Cuando te paras a observar con detenimiento algo que crees de lo más normal y, a veces, hasta asqueroso, es cuando realmente te das cuenta de que de las cosas más insignificantes también se aprende.

¿Cómo un animal (que parece) tan frágil como una araña logra coordinar cada uno de los movimientos de sus ocho patas?
Con calma, cauta, parándose a decidir en el punto en el que no está segura. Defendiéndose de lo que le cree peligroso.

Observa, comprueba y actúa.
Ella, con sutiles movimientos casi imperceptibles se desplaza rápido, segura de sí misma, sin temor.

Y nosotros, el ser más inteligente (que se dice), nos cuesta dar dos pasos con seguridad y apenas medimos las consecuencias de nuestros actos.
Nos defendemos antes de ser atacados, actuamos por instinto, como el animal más primitivo, sin cabeza, sin sentimiento, buscando nuestro propio bien, hundiéndonos poco a poco en el egoísmo.

"Te pido perdón, de la única forma que sé"

miércoles, 18 de abril de 2012

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Las tardes de frío, lluvia, oscuridad y soledad son las que más se aprovechan para, al calor de un radiador, dar rienda suelta a la imaginación y pensar.
Pensamientos, fantasías y recuerdos que suelen acabar acompañados por la osada primera lágrima que, desafiando a tu orgullo, se decide a precipitarse por tu mejilla dejándose seguir por todas las demás.

Pensar como sería tu vida si, sabiendo lo que sabes hoy, pudieras retroceder en el tiempo y volver a vivir hasta hoy sin prisas, sin preocupaciones, preparado para lo que vendrá y suavizando situaciones de las que recibiste una gran lección.

Recordar viejos momentos, viejas conversaciones, gestos y caricias que ya nunca se repetirán. Pensar en lo que tienes ahora y darte cuenta de que realmente debes aprovecharlo porque en un futuro será cenizas de un pasado.
Del mismo modo que el agua de un río no vuelve jamás a pasar por el mismo sitio, los momentos no se repetirán nunca.

Gracias a los que aguantan mis días como hoy.

"Sé que me he vuelto a perder..."

martes, 10 de abril de 2012

Cuatro

Cuatro vidas, cuatro formas de pensar, cuatro historias marcadas por diferentes factores, cuatro personas unidas por un destino, caprichoso, que así lo quiso.

Una farmacéutica, una psicóloga sin vocación pero con aptitudes, una futura (gran) enfermera y una soñadora compulsiva.

Cuatro historias fusionadas que, uniéndose de dos en dos, formaron un núcleo (esperemos) indestructible.

No sé exactamente qué pasó por sus cabezas el día que se conocieron pero sí sé lo que pasó por la mía cuando me las crucé por primera vez.

Nunca me perdonaré haberlas prejuzgado pero sí les agradeceré siempre que me hayan brindado la oportunidad de conocerlas.

A la que al principio se sentía "maltratada por mí", a la que "odié" con todas mis ganas y a la que no me soportaba y me comparaba con una vieja gloria, a las tres les pido perdón por muchas cosas, les agradezco otras muchas y les ofrezco mi amistad sin límite alguno.

Que os quiero (aunque no lo demuestre todo lo que debiera) es evidente, que me queréis lo demostrais cada día, que cuento con vosotras lo sé y que contais conmigo quiero dejarlo claro.

Creo que nunca podré a agradecer lo suficiente el haberme encontrado con vosotras porque tengo muy claro que, de lo que tengo ahora mismo, sois una de las pocas cosas que no se acabará nunca.

"Gracias por el cariño y la paciencia..."

domingo, 8 de abril de 2012

Mocosas!

Hay amistades que no se sabe por qué, pero surgen.

Dos personas que, siendo completamente distintas, acaban confiando de una manera extrema la una en la otra.

La sensación de hablar con alguien que te entiende, sin tapujos. Expresar libremente lo que sientes a cada momento y que, compartiendo o no tu opinión, esa persona te apoye.

Hay miles de historias de amistades raras entre personas que, a primera vista, son incompatibles. Esta es una de ellas, sin duda la relación de amistad más incondicional que vi sin participar de ella.
Dos personas que para mi significan.mucho pero que entre ellas significan todavía más!

La confianza de una persona que siempre está ahí y el cariño propio de dos hermanas son los ingredientes base para que la receta de la amistad sea un éxito.

Me suena raro decirlo pero, en cuestión de amistad, me queda mucho por aprender de vosotras dos, mocosas! :)

Algo pasará...

Convencido de que algo sucedería, algo que cambiara su vida para siempre, algo que uniese sus destinos.

Lo presentía y, desde lo más profundo de su ser, brotaba una alegría inmensa que dibujando una sonrisa permanente le hacía parecer el chico más feliz del mundo.

No tenía prisa, dejaba que las cosas fluyeran de manera que las situaciones le acabaran favoreciendo. Era cierto, estaban destinados y, antes o después, acabarían compartiendo hasta el alma.

Eran libres, jóvenes, no tenían claras las cosas pero sí sabían que el uno sin el otro estaban incompletos.

Él sentía esa necesidad continua de saber de ella y, esperaba, a ella le pasase lo mismo.
Se lo daban todo. Discutían, se apoyaban, se odiaban y se querían. Se entendían con la misma facilidad que dejaban de hacerlo.
Eran tan iguales como diferentes y ambos sabían que nada sería fácil porque tenían el vicio de complicarlo todo.

Aún así, sus caras al verse les delataban, lo "tontita" que ella se ponía, lo "chulito" que él fingía ser, los ojos brillantes de emoción y unos tímidos coloretes que asomaban en sus mejillas.
Todo está escrito, pasará lo que tenga que pasar.

"Y se sentó a mirar la cara de la luna..."

miércoles, 4 de abril de 2012

"Cuando pierda todas las partidas..." Sí, exactamente así era como se sentía.
Inseguridad, soledad, tristeza, melancolía y un nombre.
Un nombre que ahora solo traía recuerdos amargos como el poso del café...
La lluviosa tarde que poco más hacía que acentuar la depresión de un alma que se sumía en el más absoluto silencio.

Muy pocas salidas, una decisión, mil consecuencias, un solo pensamiento, un instante, una reacción...

"Resistiré..."

Ya era demasiado tarde!