jueves, 28 de marzo de 2019

Distancia.

Cerca no estaban.

Pero cuando alguien se quiere
de esa forma, 
nunca se llega a estar lejos. 

¿Qué es la distancia, entonces? 

miércoles, 27 de marzo de 2019

Si es necesario.

El frenético tic-tac del reloj, a medianoche, 
me recuerda que el tiempo no me espera.

No me espera, 
pero yo sigo queriendo 
reunir el valor para decirte que te sigo esperando. 

Y el tic- tac sigue sonando.
Martillándome los sesos. 

Mañana me costará el doble disimular las ojeras.
Y este amor seguirá consumiéndome como el peor de los castigos. 

El recuerdo de tu olor ya se está desvaneciendo.
Ya solo quedan tu imagen y tu risa.

Y el puto tic-tac, que no se calla. 

Definitivamente, tenemos que hablar. 

Necesito enfrentarme a tu realidad.
Antes de que la duda me destroce, también, los huesos.

Y que se me pare el corazón, si es necesario.
Pero que no mate más mis noches el sonido del reloj. 

domingo, 24 de marzo de 2019

Saturno.

La veo cuando salgo muy temprano
y cuando llego tarde.
Siempre igual de hermosa.

Cuando me vacía de recuerdos, 
se llena y me hace bien. 

Y yo dejo que sea la reina de mi cielo.
La reina de mi vida.
Controlando las mareas de mis ojos 
que contemplan, anegados, tu partida. 

Hoy es de esos días 
en los que solo me queda la Luna.
Porque a nuestro Saturno, 
te lo llevaste tú tatuado en el pecho. 

sábado, 23 de marzo de 2019

Intentarte.

Soy el valor que me faltó para decirte que te quiero, al final del verano más raro de mi vida.
El miedo a perderte si confieso que te echo de menos.
El dolor disfrazado de sonrisas artificiales. 
El orgullo de hacerte ver que quiero que te vaya bien sin mí, antes que conmigo. 

Y soy un montón de recuerdos de tu risa... Que no se va, ni me deja más remedio que intentar sobrevivir a tu ausencia.

Tú, sin embargo, eres todos mis “ojalá”.

El ojalá sientas lo mismo y tampoco te hayas atrevido. 
El ojalá quieras saber de mí. 
Y, sobre todo, el ojalá no me olvides.

Porque tú siempre serás la más grande y bonita de todas mis dudas y sé que no te irás aunque me obligue a soltarte. 

Me prometí que esta sería la última vez que lo haga, pero quiero que sepas que (aunque no te has dado cuenta) nunca he dejado de intentarte. 

Y quizá algún día, cuando tu luz y mis sombras se vuelvan nieve, reúna el valor necesario para decirte que me has marcado como nadie.

Mi ojalá...

miércoles, 20 de marzo de 2019

Domingo rutinario.

El besayuno de las 8.
El desayuno de las 10.
El de las 12.
El acurrucarnos hasta la 1.
El polvo de las 3.
La peli de las 4.
La siesta de las 6. 
La pizza de las 9.

De nuestros domingos no hay canciones.

Pero, ¿quién quiere música teniendo tu risa?

martes, 19 de marzo de 2019

Escríbeme.

Me dijo: “escríbeme”.

Y escribí con la yema de mi meñique, en letra chiquitita, todos mis anhelos, sobre cada uno de los poros de su piel. 

“Ahora léeme”, me pidió.

Y yo, que nunca supe cómo recitar, sugerí que me dejase hacerlo en braille. 

“Por favor, que te tengo en la punta de la lengua y no quiero que te me caigas.”

lunes, 18 de marzo de 2019

Sirena.

Ahógame en tu mar, sirena.
No me dejes salir a coger aire. 

Que no se me ocurre una muerte más tranquila, que dejarme arrastrar por la tempestad que guarda tu mirada. 


Y cuando me miras desde ahí, con esos ojos pidiendo permiso a la altura de mi ombligo...
Te concedo todas las licencias, con la única condición de que no te detengas. 

jueves, 14 de marzo de 2019

Lo mantengo.

Te voy a llenar de amor hasta que a tu corazón le revienten las costuras.

Hasta que no sepas dónde acaba tu piel y dónde empieza la mía.

Te voy a dar de mí, hasta que no quede ni la sombra de lo que era cuando nos vimos por primera vez.

¿Recuerdas lo que supiste leer en mis ojos? 
Lo mantengo.

“Haz conmigo lo que quieras.”

martes, 12 de marzo de 2019

Ante mí.

Y no es que yo tenga las cosas muy claras... 
Es que tengo, ante mí, muy clara tu imagen y creo que no necesito nada más.

Y no importa si se cortan los labios o duelen los dedos.
Porque el único frío que mata es el de la soledad del alma y ese frío, a tu lado, no existe.

viernes, 8 de marzo de 2019

Mujer.

Soy mujer, ¿te parece poco? 

Pues espera a vernos juntas, 
libres y valientes.
Luchando contra tu odio y
enseñándote los dientes. 

Vestidas como nos dé la gana
y con la lengua afilada.
Con el rostro cubierto,
o “demasiado” maquilladas. 

Espera a vernos gritando
que “ni putas, ni santas”.
O que sí, 
que las dos cosas. 

Porque nacimos para ser
lo que queramos.
Y sentir, vivir, querer y vencer
con la frente bien alta. 


miércoles, 6 de marzo de 2019

Puerto.

Que de nada sirven las alas, 
si las rejas no me permiten alzar el vuelo.

Y es inútil ansiar la libertad,
si sigo presa en la cárcel de tu recuerdo.

Que no sé si me explico, corazón...

Vivir teniendo que olvidarte
es como ser sirena
y no tener un mar...
O querer sobrevivir a la tormenta
y que me falte tu pecho como puerto.

martes, 5 de marzo de 2019

Ya no.

Te veo donde el tarot acierta y suena “si te vas...” de Extremoduro.

Me niego a todos los destinos que no son contigo. 

Me señalo el pecho y sonrío.
De ahí ya no te puedes ir.

lunes, 4 de marzo de 2019

¿Qué?

Llegó y quiso quedarse.

Me dijo que le gustan la pizza con piña y las tardes de domingo. 

Y contra eso, ¿qué puedo hacer yo? 

domingo, 3 de marzo de 2019

Mucho, fuerte y bien.

Uno, dos, tres... ¡Pam! 

Apareces, sonríes y se me olvidan todas mis manías. 

Y empiezo a mezclar la comida, a dejarme  los grifos abiertos y las luces encendidas...
Porque solo puedo pensar en que vuelves para ponerme la vida al revés.

Pero no me importa, porque lo único que quiero es abrazarte. 

Mucho, fuerte y bien. 

Hasta que me duelan los brazos y tiemble el mundo bajo nuestros pies.
Con las piernas alrededor de tu cintura y la nariz hundida en tu cuello.

Y, después, que nos fallen las fuerzas las veces que quieran. 

Pero que, cuando abra los ojos, estés.