Como mi corazón dentro del pecho al verte.
Como tú, sobre mí, cuando llegas y todavía duermo.
Como los botones de tu camisa en un arrebato de pasión.
Como mis ojos al verte salir de la ducha.
Como todo eso, salta el tiempo cuando una canción me lleva al momento en que volvíamos de la playa, con el naranja del cielo compitiendo con el reflejo de tus ojos.
Cuando jugabas a escribir, con tus dedos, tu nombre uniendo la forma de mis lunares.
Cuando el arco de mi espalda era todo tuyo y me pedías permiso para instalarte entre mis brazos.
Cuando, con los pies aún llenos de arena, no podíamos esperar a llegar arriba para querernos.
Cuando el verdadero calor era el que pasábamos entre sábanas frescas, con la ventana abierta.
Cuando dos corazones desnudos gritaban, susurrando, que se querían y que sólo dejarían de hacerlo cuando la Luna decidiese romper la belleza de las noches.
Cuando no existía el "adiós" y el "siempre" parecía real.
No hay comentarios:
Publicar un comentario