Es fácil decir que sí ahora, mientras te refugias en el calor de mis caricias y tus piernas se acoplan a mi forma de dormir.
Pero... ¿Dirás que sí siempre?
¿Dirás que sí cuando la vida nos golpee fuerte en la cara, o en el pecho, y nos deje sin aliento?
¿Y cuando el peso de mis dudas sea más fuerte que yo y me cueste levantarme?
¿Dirás que sí cuando necesites mi ayuda y yo te la regale, aunque sea lo único que tengo?
O cuando quiera entregarte todo lo que soy, para que "seamos"...
¿Y a viajar conmigo por todo el mundo?
Y cuando sea yo (la que nunca pide ni la hora, por vergüenza) la que te pida que unas tu vida a la mía, en medio de Times Square y en hora punta, sólo para ver cómo se encienden tus mejillas...
Cuando exista un "todos los días de tu vida", atado a tu juramento.
Todos los días de tu vida.
Todos.
¿También dirás que sí?
Porque si es así... Tengo un futuro planeado para ti, a mi lado.
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