lunes, 21 de diciembre de 2015

Azul.

Quiero descubrirte al fondo de la habitación cuando abro los ojos cada mañana, jugando con las cortinas para despertarme despacito y que pueda ver tu silueta a contraluz. 

Quiero saberte aquí cuando, en medio de la noche, me desvele y el sueño decida no hacer caso a mi llamada. 

Y poder adivinarte como se adivina el mar, alterado y valiente, que anuncia desde el horizonte que estamos llegando a casa. 

Quiero que seas esa ola que entre en mi vida y, con cada golpe, se lleve miles de recuerdos de sal.

Volver a sorprenderte organizando mi futuro con esa actitud tan tuya de "va a salir bien" y pedirle a la vida que se quede como está, que no se mueva, para que no te vayas nunca...

Porque no había nada más bonito que la marea rompiendo un paisaje gris de invierno, hasta que llegó tu risa y decidió quedarse para inundar mis esperanzas con su azul. 

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