Te esperaré allí donde siempre llueve.
Donde tu sonrisa brilla empapada por los caprichos del invierno, mientras tu pelo se enreda entre mis ganas de sentir.
Te esperaré, para que regresen los días en los que me dabas mil besos de buenos días.
Esos que se dan en la espalda, justo donde acaba el cuello y empiezan las cosquillas, mientras me agarras por la cintura.
Los mismos que demuestran que me tienes y que ya no somos, sin ser parte de esto.
"¿Cuánto tiempo es 'mucho tiempo'?"
No supe qué contestar.
A tu lado, todo tiempo es poco.
Es como si los segundos pasaran de cuatro en cuatro, como si las sombras de tu risa fueran fantasmas que se esconden entre mis miedos.
A tu lado, sé que "muchos años" no son suficientes.
Que necesito nueve vidas más para abrigarme en lo vibrante de tu voz.
¿Cuánto tiempo es "mucho tiempo"?
Joder... No sé.
Supongo que el que quieras regalarme tendrá que ser suficiente, pero nunca "mucho".
Porque, seamos realistas... Nadie se podría cansar de tu forma de "hacer la vida", ni de tu cara al "ver el amor".
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