domingo, 17 de agosto de 2014

El texto perfecto.

Llevaba tiempo intentando escribir el texto perfecto.

Sin saber que el texto perfecto eras tú.

Con tus noches y tus días.
Tus payasadas, tus secretos, tus misterios, tus manías.

Llevaba tiempo intentando escribir el texto perfecto.

Y tú, no eres sólo ese texto.
Tú eres canto, eres teatro, eres verso.

Tú... Tú eres poesía.

La de veces que me lo advirtió Bécquer, cuando sus golondrinas llamaban a la puerta de mi alma al escuchar tu nombre.

La de veces que me dije "no todas las historias se terminan", silenciando el dolor de una mirada que se pierde a lo lejos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario