martes, 17 de junio de 2014

Siempre quise saber.

Siempre quise saber qué tenían sus palabras para hacerlo todo tan distinto, tan bonito, tan sincero.

No fue fácil resolver el misterio de sus ojos, navegar sobre los pliegues de su espalda, sentir seguridad en sus inseguridades.

Mienten cuando juran que su sonrisa estaba vacía, la llenaban las más bellas intenciones.

Era, su alma, la oscuridad más hermosa por la que hayan viajado mis sentidos.

Era, su hueca vida, el sendero más transitado por mis sentimientos.

Podía querer, y quería, como nadie había podido hacerlo antes y aprendió a quererse, para poder querer después.

A mí ya no me engañan.

Ahora sé que era inspiración para todos los poetas, melodía para todos los músicos e ilusiones de papel para los soñadores que seguimos esperando a que regrese.

Siempre quise saber qué tenían sus palabras... Y conocer el sabor de los besos que las encerraban.

No hay comentarios:

Publicar un comentario