Cuatro vidas, cuatro formas de pensar, cuatro historias marcadas por diferentes factores, cuatro personas unidas por un destino, caprichoso, que así lo quiso.
Una farmacéutica, una psicóloga sin vocación pero con aptitudes, una futura (gran) enfermera y una soñadora compulsiva.
Cuatro historias fusionadas que, uniéndose de dos en dos, formaron un núcleo (esperemos) indestructible.
No sé exactamente qué pasó por sus cabezas el día que se conocieron pero sí sé lo que pasó por la mía cuando me las crucé por primera vez.
Nunca me perdonaré haberlas prejuzgado pero sí les agradeceré siempre que me hayan brindado la oportunidad de conocerlas.
A la que al principio se sentía "maltratada por mí", a la que "odié" con todas mis ganas y a la que no me soportaba y me comparaba con una vieja gloria, a las tres les pido perdón por muchas cosas, les agradezco otras muchas y les ofrezco mi amistad sin límite alguno.
Que os quiero (aunque no lo demuestre todo lo que debiera) es evidente, que me queréis lo demostrais cada día, que cuento con vosotras lo sé y que contais conmigo quiero dejarlo claro.
Creo que nunca podré a agradecer lo suficiente el haberme encontrado con vosotras porque tengo muy claro que, de lo que tengo ahora mismo, sois una de las pocas cosas que no se acabará nunca.
"Gracias por el cariño y la paciencia..."
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