Te abrazo con la fuerza con la que, el que lo perdió todo, se abraza a la última esperanza.
Te abrazo porque eres alegría y morriña.
Porque eres verano.
Me aferro a tus costuras con seguridad, con ganas de exprimirte y que saques lo mejor de mí.
Y vamos a llevarnos bien. Lo sé.
Te abrazo, de nuevo, julio.
Lo hago porque sabes ser ella, porque me acercas su recuerdo y me calmas por las noches desde que no están sus manos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario