miércoles, 15 de julio de 2015

A un paso.

A un paso de tu risa, parece que el cielo se abre para mí.

A un paso de tus manos, de tus besos, de tus ojos. 

A un paso. Y suena lejos. 

"Lo imposible es lo que no nos atrevemos a intentar", dijiste.

Yo seguía a un paso de ti. 

Te quise contar, en menos de 10 caricias, las ganas que mis labios tenían de los tuyos.

Te quise cantar, en cuatro estrofas y media, las ganas que mi piel tenía de tu piel.

Y te tenía a un paso. A un solo paso.

Sentía que por ti podría atravesar todos los desiertos, bebiendo del deseo de tenerte cerca...

Era un paso. Dos segundos, ocho centímetros y una vida entera.

Caminé en dirección contraria, sin mirar atrás y, cuando quise darme cuenta, ese paso se había convertido en muchos más.

Supongo que es más fácil escribirte que ser valiente.

Supongo que no te olvidaré.

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