miércoles, 9 de enero de 2013

Días de ver amanecer en el retrovisor de un coche con los cristales empañados.
Poco espacio, dos rodillas que chocan, un escalofrío que desata la magia y, de repente, mucho calor, mucho deseo y tus labios confundiéndose con los míos.

Esa es la imagen que quiero guardar de ti para siempre. Porque hay cosas que uno ama sin conocer, gente a la que se quiere antes de haberle visto la cara y sentimientos que sólo se sabe que existen cuando tratas de ponerle un nombre y no puedes porque nunca antes habías sentido algo similar.

"Pero nada decía la prensa de hoy de esta sucia pasión."

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